domingo, 26 de abril de 2009

Odisea Carmesí


Túnel sin principio ni fin
Agujero recóndito, cavidad infinita
Rodeado de pequeños y fluorescentes ramificaciones azules
Revoloteando como luciérnagas en la oscuridad.

Extenso laberinto resuelto
Puro, vacío, y limpio
De repente se torna verdoso hasta llegar al profundo negro
Embistiéndome, girándome, impulsándome a relajarme.

Doy extensas vueltas sin sentido
Cierro los ojos y los vuelvo a abrir,
Ahora voy cayendo en redonda luz
Mientras partículas indefensas cubren mi cuerpo.

Susurro melodías preciosas
Un violín acompaña el pasaje
Que se va tornando tenue y grave,
Encendido y oscurecido
Por una fuerza exterior que desconozco
Pero que me atrae hasta dejarme vencer.

Dos volutas de humo juegan entrelazándose
Me encierran y me liberan,
La música cada vez más fuerte me provoca
Llego a la hondura y limite de mí ser.
No hay nada ni nadie a mí alrededor
Solo luces y figuras de colores
Brillando entre la oscuridad
Uniéndose y desarmándose
Creando mi propio mundo óptico.

Se abre el círculo por el que voy viajando
Trasformándose en una perfecta esfera roja
Con aguas danzando el ritual del calor,
Me detengo y tengo la opción de lanzarme dentro de ella
O esperar a que el movimiento me atrape otra vez.

No pienso, nada altera mi orden metafísico y terrenal
Solo una elección del corazón debo tomar,
Se intensifica el calor que me seduce indefinidamente
Me abrasa, me besa, me protege.

Frente aquella circunferencia roja
Me arrojo sin previa meditación,
Me diluyo como polvo en el agua
Y vuelvo a rearmarme sigilosamente.

Mi música favorita esta sonando en mis oídos
Mis pies empiezan a danzar,
Algo acaricia mi alma y me llena de libertad.

Ahora estoy inmersa en un mar cristalino
Se perpetúa el sonido de aquellas cuerdas
Me elevo a la superficie y vuelvo a hundirme
Aumentando la excitación que va penetrando mi recoveco prohibido.

Estallo en fluidos de dulce sabor
Me deshago de impurezas malévolas,
Grito hasta convertirme en eco
Deslizándome sobre brazos guardianes
Termino entre espasmos el viaje de mis sueños
Perfecta dimensión mental que me conduce al mayor éxtasis sentido.

1 comentario:

J.Carlos dijo...

Encontré tu blog por casualidad y me enganché a él; imaginativo, impactante, cada palabra tuya te golpea cuando la lees, es como un exorcismo interior.
Seguiré visitandote, te felicito por tu blog, de lo mejorcito que he visto.
Saludos