sábado, 9 de mayo de 2009

Existir Entre La Vida y La Muerte


Cuando creí que estaba segura y calidamente acomodada en mi rutina
Callando palabras prohibidas a decir, fingiendo absoluta felicidad
Inconforme pero tranquila ante mis pensamientos y logros.
Cuando creí que era inmune, segura y protegida
Priorizando hechos que creí duraderos y fuertes, pero no verdaderos para mi corazón.
Simplemente viviendo un día mas del montón orgullosa de lo que había logrado.

El mundo se detuvo.
Me zamarreo fuertemente entre mi inconciencia sangrienta
Le dio una patada a mi mente logrando hacerme reaccionar
Permitiéndome seguir existiendo en el.

Después del impacto todo se volvió confuso
No supe distinguir entre muerte y vida
Vida o muerte.
Gente, mucha gente alrededor de mí.
Intentando distinguir caras
Observando el lugar donde estaba
Secando mi boca de sangrienta confusión,
Me di cuenta que estaba viva.

Felizmente viva!!!

En un segundo la cabeza me dio vueltas
Trate de explicarme lo que paso,
Me entregue a quien me quisiera reparar
Mi cuerpo se sintió frágil indefenso
Y mi voz intento preguntar cosas que no pudo recordar.
Mis huesos se quebraron
Mi cabeza se detuvo en las luces fluorescentes de algún techo no identificado
Llore y sentí mucho miedo.
Miedo a lo desconocido
A lo que llegase a pasar
A lo que llegase a ser “el después”.

Y ya van dos semanas que separan la trágica muerte y resurrección de mi alma.
Mi cuerpo se deshincho
Mis ojos empezaron a ver de nuevo la realidad
Acople una parte exterior a mis huesos
E intente moverlos.
Ya he comprendido todo
Y cada vez se vuelve más nítido
Estoy aquí viviendo, sintiendo y latiendo, una vez más…
Aunque haya padecido dolor y pesadillas de infiernos estrellándose
Se que por algo volví a ser yo.

Será que los seres humanos tenemos algún porque en este mundo?
Algún sentido interno pero desconocido que debamos alcanzar?
Cual será la mayor fuerza que nos impulsa a buscar todo el tiempo algo?
Todo tiene su razón de ser y cada cosa esta donde debe estar,
Todo tiene principio y fin, sentido y perfección.

Y hoy perseguiré eso que desconozco que me suaviza y atrae
Hoy valorare cada partícula en el aire, cada átomo que fluye por mi cuerpo llenándome de energía.
Hoy agradeceré por siempre a aquella fuerza superior por dejarme existir.



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(Necesitamos despertar de esta larga siesta)

1 comentario:

J.Carlos dijo...

Muchas veces la siesta dura más por nuestra culpa, el despertador suena, pero estamos tan sordos por el ruido de nuestro interior, ahogados en nuestras complejidades, que no lo oimos.
Pero al despertar, caminemos por la acera soleada de la vida, huyamos de las sombras
Precioso poema, sentido, y noto que escrito con una sonrisa, me alegro.
Saludos