lunes, 25 de mayo de 2009

Por Las Montañas Del Regreso


Regreso rotundamente perdida pero sin admitir despedida
El asfalto se abre a lo ancho por las pequeñas montañas de mi cuerpo,
Iré al encuentro fugitivo de tus besos
Con tu atuendo favorito en mis labios.

Me vuelvo vana e insalubre ante la claridad de tus ideas
Apodérate de la resonancia del espacio
Y emborracha nuestros poros de licor
Enciende el cigarro de la temperatura y desnúdate intranquilo.

Podré observar como tú oscuro hemisferio se dilata ante la expansión de mi mirada,
Dejare caer las prendas al suelo y me acomodare frente de ti
Sentiré el vaho de tu piel acercarse, mientras simulo absoluta pasividad.

Veras una avalancha cayendo por mis pechos
Que se resbalara sinuosa entre tus manos
Nacerá un nuevo sabor desbordando de ilusiones nuestros extremos unidos
Que colorearan de matices tus goces.

Entre las bifurcaciones del corazón habrá momentos de solución
Reencuentros maltrechos y ajeados como aquella vieja canción
Repetida en nuestras sienes eternamente,
Y una vez mas entre el regazo de tus montañas favoritas se arrinconara una parte de ti y dormirá profundamente
Intentando no romper aquella armoniosa transmisión de placeres intactos que se disuelven en cada encuentro y se engendran con cada despedida...

2 comentarios:

J.Carlos dijo...

Todo va y viene: los placeres deseados, el encuentro necesario, los reproches olvidados, la dictadura de nuestros sentimientos.
Se podran disolver y engendrar los placeres, pero no te disuelvas tu con ellos, esperando el próximo encuentro.
Piensa que el principal encuentro, el más placentero, en con nosotros mismos.
Gracias por el comentario que dejaste en mi blog, por si no pasas después, te deje allí la respuesta. Cuidate mucho.
Saludos

J.Carlos dijo...
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