martes, 7 de julio de 2009

Huma


…Desnuda frente al espejo se miraba perpleja
Su mano derecha recorría su cuerpo despacio
Hasta llegar a sus pequeños y rosados pechos
Inútil, pero hermosa…
Sus dedos terminaron en su húmeda y tibia entrepierna
Sus ojos entre abiertos y su respiración agitada…

En su excitación y satisfacción una intensa luz se reflejaba en el espejo
Titilando continuamente, interrumpiendo su mudo jadeo.
Su vista estaba bastante disipada y su estabilidad se había perdido
De cada tanto en tanto se balanceaba en un pie y luego en el otro
Intentando conseguir equilibrio…
Era una noche de delirios donde su cabeza estallo de tanto pensar
No le importaba perder los sentidos, solo quería disfrutar
Podía imaginar lo que ella quisiese, podía danzar sin parar
Ser la única loca riéndose a carcajadas de si misma
Quebrar sus alaridos en dolor, placer o alcohol
Perder la noción y la exactitud del tiempo, desconocerse y descubrirse.

Callando, riendo, gritando, fingiendo
Llorando, maldiciendo, danzando, endureciéndose
Bebiendo su propio sabor avergonzada de verse desnuda frente de si misma,
una mueca irónica le devolvió una burla…
…se acerco al balcón y cerró las cortinas, ahora no hay mas luz que se refleje más que en su imaginación,
atascó sus ojos y durmió.

.En una noche sin sueños.

1 comentario:

J.Carlos dijo...

Hola Florencia, cuando estamos frente a nosotros mismos, no existen los disimulos, ni las apariencias, somos tal cual; podemos desbordar nuestros deseos, nuestras pasiones, nuestros miedos; no tenemos que fingir.
Unicamente podemos desear que nuestra imaginación contruyera una realidad, que hiciera que vieramos en el espejo lo que más deseamos.
Una entrada turbadora, liberadora; de no tener encadenado nuestro yo, de dejarle expresarse.
Fascinante, cuídate mucho y hasta pronto.
Un abrazo