lunes, 10 de agosto de 2009

Plataforma Platinada.



Regresemos a la plataforma platinada
De nuestros deseos
Donde son reales e indefensos.

Progresemos a favor del tiempo
Bajo un cielo raso
Que nos cobije a favor del viento.

Calores de una primavera intensa
Que perdió su perfume
Por el miedo a ser encontrada.

Lamento en la caja toráxico de un niño
Desafortunado por el caos
Que le ha tocado pulir.

Reservemos un vuelo al cielo
Que nunca tenga fecha de vencimiento
Donde podamos ser libres sin pretextos.

Nos desnudemos sin defectos
Abrazándonos frente al reflejo
De lo que somos.

Pululación de seres iguales
Condenados a repetir sus vidas
Egoístas.

Abismos de un mundo que se acaba
Resentido con la raza humana
Quien no lo supo cuidar.

Desaparezcamos y olvidemos
Lo que es el dolor,
Hacia la exquisitez vacía de lo increíble
Lo que siempre quisimos ver.

Un cambio exagerado en nuestras mentes
Absorbidas en corazones indefensos
Y venganzas podridas.

No se mira el camino que se deja
Se persigue la utopía que nos mantiene vivos…
No somos tan distintos
Y todos nos veremos en el exilio.

1 comentario:

J.Carlos dijo...

Hola Florencia, me ha gustado mucho la evolución del poema , para llegar a ese final, no sé si optimista o de un realismo esperanzado.
"No se mira el camino que se deja,
Se persigue la utopía que nos mantiene vivos…", habría que esculpir en piedra estas palabras; y tenerlas presentes siempre, esa llamada a vivir la vida que queremos vivir, a perseguir nuestras quimeras y no resignarnos a ver caer las hojas del calendario, sin haber intentado siquiera alcanzar nuestras metas.
Persigamos la utopía, cada cual la suya.
Un nuevo placer visitarte, cuídate mucho.
Un fuerte abrazo